Tinker Hatfield: la conexión entre la arquitectura y el diseño deportivo

Cuando miramos hacia atrás, sólo unos pocos quedan recordados en la historia del diseño (y en la historia en general) por cambiar las cosas radicalmente. Tinker Hatfield sin embargo es un claro ejemplo de innovación:  redefinió el mundo del diseño deportivo combinando arquitectura y diseño industrial.

Empecemos hablando un poco acerca de sus inicios. En su adolescencia fue un atleta competitivo. Practicaba distintas modalidades dentro del atletismo y también jugaba al baloncesto y al fútbol americano. Estudió arquitectura en la Universidad de Oregón, y allí, su camino se cruzó con el de Bill Bowerman, cofundador de Nike y entrenador del equipo de atletismo en la universidad de Hatfield. En 1981, Bowerman lo introdujo en la compañía que había fundado junto con Phil Knight, a quien también entrenaba.

Bowerman con Phil Knight
Bowerman con Phil Knight

Cuando entró en Nike, Hatfield lo hizo como arquitecto: diseñó las oficinas del campus de Nike y varias tiendas a lo largo de EEUU. A lo largo de los años, se fue dando cuenta de que podía usar sus conocimientos sobre arquitectura en la creación de zapatillas. En 1985 entró en el equipo de diseño, que estaba compuesto por tan sólo nueve miembros.

A pesar de ser muy joven, Hatfield mostró su personalidad creativa y de liderazgo, y añadió un componente artístico a los productos que creaba. La gente estaba cansada de la suela waffle (gofre) diseñada por Bowerman, y ahí es donde entraba él.

“Como arquitecto, tenía la sensación de que podía aportar cosas nuevas en términos de diseño, especialmente con las zapatillas que había en aquella época. Entonces, comencé a trabajar en una serie de zapatillas que no estaban en ninguna línea de diseño o estrategia de marketing”, dice Hatfield.

Para ello, se inspiró en algo que la mayoría de la gente no relacionaría con el mundo de las zapatillas: el Museo Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou Centre de París.

Georges Pompidou
Museo Georges Pompidou de París

Este edificio fue construido en 1977 después de 6 años, y creó una enorme controversia por su gran innovación: frente a los edificios clásicos franceses, con techos muy inclinados y ventanas pequeñas, el Pompidou lucía como una gran máquina cuyas entrañas podías ver a simple vista: los ascensores, la gente de dentro, las diferentes partes del interior…

“Me inspiró muchísimo porque agitó el mundo de la arquitectura y el diseño urbano. Cambió la forma con que la gente miraba a los edificios”.

Este espíritu innovador inspiró a Hatfield para crear unas zapatillas que marcaron una época, con un diseño transgresor que cambió para siempre el modo en el que se concebían las zapatillas deportivas: las Air Max 1.

Air Max One
Air Max One

La cámara de aire que luce transparente en la suela de la zapatilla fue una verdadera revolución que enamoró al público, sobre todo a los jóvenes. De tal forma, el diseño con una banda de color alrededor de la zapatilla y el logo de Nike perfectamente integrado rompió con los esquemas que se tenían hasta entonces.

Como este, podemos ver miles de casos con los que Hatfield innovó introduciendo conceptos completamente despegados del mundo del diseño. Por ejemplo, para diseñar las Air Jordan XI, se inspiró en una máquina cortadora de césped.

Air Jordan XI
Air Jordan XI

Para las Air Jordan XV, se basó en el diseño de un avión de combate de la Segunda Guerra Mundial: el jet X-15 creado por la NASA.

Air Jordan XV
Air Jordan XV

En definitiva, el diseño industrial es tan amplio como nosotros queramos: Hatfield se basó en un edificio para diseñar unas zapatillas, lo que demuestra que el único límite para crear es nuestra imaginación. Cualquier cosa de nuestro alrededor, por minúscula que sea, nos puede inspirar si miramos más allá.

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