Una conversación con Chichifree, una marca de tu escuela que nos desvela su aventura

Chichifree lo forman Paola y Ángela, dos amigas y antiguas alumnas de la ETSIDI, que tras un par de años jugando con la serigrafía a través de la asociación, se lanzaron a la aventura de crear su propia marca. En esta conversación dejan entrever un trocito de su mundo: bragas, humor, serigrafía, diseño, slow fashion y amigas.

Hemos tenido el privilegio de disponer de un poquito de su tiempo en estos días tan ajetreados por el crowdfunding para que nos abriesen las puertas de su proceso creativo y los secretos de esta pareja de amigas llena de ideas y sorpresas para su nueva marca.

Fotografía: Cristina Címbora

¿Quiénes sois, de dónde venís y dónde estáis ahora?

Angie: Somos Angie y Pao, somos Chichifree, empezamos en la ETSIDI donde las dos estudiamos Diseño de Producto, de hecho nos conocimos gracias a ETSIDI Design (ED), donde ambas formábamos parte de un proyecto que consistía en montar un taller de serigrafía en la escuela. Cuando nos aburrimos de estampar camisetas, y tote bags empezamos a estampar braguitas y ahí empezó todo. Ahora estamos en el punto preliminar a empezar a sacar una producción más grande, hasta ahora hemos funcionado a través de producciones pequeñas y con muy pocas cantidades, vendiendo por el boca a boca, amigos de amigos… y ahora ya nos hemos tirado a la piscina de hacer una producción más grande y estamos haciendo una campaña de crowdfunding para recaudar esa primera inversión.
Pao: Justo, porque ahora queremos hacer las braguitas en algodón orgánico, porque hasta ahora las hemos hecho de algodón normal. Ese es el por qué del crowdfunding.

¿El taller de serigrafía lo empezasteis vosotras o ya estaba en la universidad?

A: lo empezamos nosotras, cuando yo empecé en ED realmente fue cuando se creó la asociación, y uno de los proyectos que lanzamos para dar un poco de forma a lo que iba a ser ED fue la serigrafía. Al principio lo llevaba yo, luego lo retomó mucha más gente, pero empezamos nosotras, y el primer año del taller de serigrafía lo vivimos ahí a tope.
P: Aún me acuerdo del primer día que estuvimos montando todo el equipo en la sede, montando las mesas, el equipo, lijando… fue intenso.

De hecho los que hemos hecho la iniciación hemos podido ver los medios con los que empezasteis a trabajar y cómo ha cambiado el taller.

A: Sí, aprendimos muchísimo, empezamos a comprar el equipo en la sede, pero enseguida vimos que necesitábamos un espacio acondicionado para ello, sobre todo porque necesitábamos tener acceso directo a agua, lo hablamos con los profes de dibujo y enseguida nos dijeron que sí. Al principio fue un poco… Clandestino? (risas) La verdad es que nos ayudaron un montón con eso.

La producción que se hacía en la universidad ¿estaba destinada a la venta?

P: Al principio estampábamos camisetas y tote bags para aprender, y luego cuando nos lanzamos a vender en mercadillos fue cuando se nos ocurrió estampar braguitas. Las hacíamos en la uni, con producciones muy pequeñas, todo muy home-made, y las vendíamos por el boca a boca. Solo hemos hecho dos ventas previas al actual crowdfunding, y para esas dos ventas fabricamos todo en la uni, y las vendimos en las navidades de los años 2018 y 2019.

Os presentasteis al concurso Emprende24, ¿Cómo fue esa experiencia?

P: Fue un punto de inflexión, hasta el momento lo hacíamos solamente en nuestro tiempo libre porque era un proyecto que nos gustaba. Esto no ha cambiado, el proyecto nos sigue encantando, pero ese fue un momento en el que vimos que estaba marcando una filosofía de vida y que contaba con una comunidad que apoyaba el proyecto y nos dijimos ¿Por qué no hacerlo en serio?
Gracias a Emprende24 conseguimos que nos dieran una financiación para lanzar la página web del proyecto y asesoría. Era un programa de lanzadera y nos ayudaron bastante a crecer.
A: Nos siguen ayudando de hecho (risas)

Fotografías: Ángel Tabóas

Cada día se ve más a menudo el crowdfunding para financiar la salida a la luz de nuevos proyectos, pero ¿cómo es en realidad por dentro?

P: Pues lleva mucho más tiempo y trabajo de lo que parece, lo hemos estado organizando a lo largo de 6 meses.
A: Al final lo que el público ve es la página del crowdfunding, pero lleva detrás un estudio económico, donde hay que analizar todos los costes para calcular la inversión que necesitas para el proyecto. Además, por cuestión de transparencia, tiene que estar todo muy claro para darle a la gente toda la confianza posible para que te apoye. También es muy importante el aspecto visual, que lleva un montón de horas de planificar sesiones de fotos, hacer los shootings, edición, maquetación, textos, el vídeo… trabajo de muchas personas. Y por último el trabajo de difusión y de producir las recompensas, porque al fin y al cabo se trata de una preventa.

¿Habéis tenido miedo a lo largo del proceso?

A: Sí y no, bueno, sí. (risas) Siempre dan miedo estas cosas, nos da cosita muchas veces el qué va a pasar. Cuanto más serio se va poniendo el proyecto, más cosas hay en juego, más tiempo estás dedicando, más dinero estás invirtiendo, que al final también es importante…
P: Yo creo que ahora más que antes, antes estábamos siempre muy tranquilas y vivimos la campaña muy de cerca, y tenemos una presión, pero no es algo malo porque te impulsa e ilusiona a la vez. Es la presión que enciende la llamita a Chichifree.

Dejando de lado el tema empresarial, ¿qué es Chichifree?

P: Chichifree son bragas, humor, serigrafía, diseño, slow fashion, amigas.
A: Nosotras lo resumimos en un manifiesto; a la hora de definir lo que es Chichifree se nos ocurrían muchas ideas sueltas pero conectadas, y eso lo plasmamos en el Manifiesto Chichifree que resume la filosofía.

Queremos que Chichifree sea una comunidad, una forma de ver las cosas, de consumir, en el contexto que nos movemos nosotras como mujeres jóvenes en la sociedad en la que estamos

Angie sobre la filosofía Chichifree
Fotografía: Ángel Tabóas

Vuestras primeras ventas fueron a través de amigos y amigos de amigos, ¿qué pensáis que fue lo que les llamó la atención para participar en el proyecto?

P: Yo creo que sobre todo el humor que hay detrás del diseño conceptual de nuestras bragas. Estamos lanzando unos mensajes y unos valores, y el conjunto de todo eso hace que la gente que se sienta identificada con ellos te quiera apoyar.
A: El nombre también es una parte muy importante del proyecto. “Chichifree es Chichifree” el nombre en sí lo dice todo. De hecho, cuando fuimos al concurso de Emprende24, uno de los ejercicios que teníamos que hacer era poner en una hoja el nombre de tu proyecto y explicarlo a grandes rasgos. Se hacía por mesas y cuando la gente llegaba a la mesa de Chichifree todos se reían muchísimo, hacían bromas y se quedaban con el nombre.

«Chichifree es Chichifree» el nombre lo dice todo

Angie sobre el nombre de la marca

¿Qué dimensiones creéis que las redes sociales pudieron dar al proyecto para que llegara a tanta gente? ¿fueron un apoyo/útiles?

A: Sí, totalmente. Para nosotras sobre todo Instagram; es donde más nos hemos movido, es nuestro canal de difusión y comunicación con la gente, y más ahora con la situación que tenemos, donde no se puede estar presencialmente en mercados, ni tiendas ni eventos ni nada. El canal para comunicarte con la gente y mostrar lo que quieres ofrecer son las redes sociales. Para nosotras es básico.

Fotografía: Alicia Gruber

¿De qué manera expresáis vuestras creaciones?

P: Las dos, desde que estábamos estudiando en la ETSIDI, de manera autodidacta nos hemos dedicado al mundo de la ilustración y el diseño gráfico. Nuestro tipo de diseño sería un diseño conceptual, es decir, detrás de cada diseño hay como una lluvia de ideas que juntas logramos plasmar, y acaban saliendo los diseños solos.
A: Luego jugamos también mucho con los dobles sentidos y la ironía, con mensajes que tienden a ir en contra de los tabúes o jugando con palabras, imágenes y con el imaginario colectivo.

¿Qué significado le dais a lo que llamáis, Chichiart?

P: Chichiart es la comunidad, no son solo las bragas de Chichifree, son los valores y las personas que nos rodean, inspiran y forman nuestro círculo creativo.
A: Al final, debería ser así en todas las marcas, siempre vas a tener al lado alguien que está haciendo un trabajo artístico, y lo que buscamos es darle visibilidad y un valor a su trabajo.

¿Sentís que estamos avanzando hacia el modelo Slow fashion o que nos estancamos en métodos industrializados?

A: Diría que ahora estamos en un momento de cambio, en el que intentamos ralentizar los ritmos de consumo , los procesos de fabricación y revalorizar lo que consumimos. Consumir más despacio y mejor. Es complicado para las marcas que se enfrentan a un mercado con bajos precios. Hay que valorar el proceso productivo, los materiales, el transporte, todo.
P: Sí, sobre todo no comprar por impulso, sino porque «me gusta lo que me transmite este producto, lo voy a cuidar y porque se que me va a durar. No me voy a comprar 20 bragas, porque están baratas, sino que me compro las que necesito». Tenemos que seguir con este impulso para tener una nueva mentalidad en nuestro modo de consumo.

¿Cuáles son los siguientes objetivos de Chichifree?

P: Esperamos que salga bien el crowdfunding y que os lleguen las braguitas. Queremos también poner en marcha la web de Chichifree, vender los productos desde nuestra plataforma, y trabajar en los próximos diseños y colaboraciones. Nuestro objetivo ideal a largo plazo sería tener nuestro taller de serigrafía, donde experimentar nuevas técnicas y desarrollar nuevos productos, seguir avanzando en nuestras ideas y con cada vez más gente. En sumo, vivir de Chichifree.
A: No nos preocupamos mucho por el futuro, tenemos muchas ganas pero queremos seguir avanzando a nuestro ritmo.

Como dice un refrán italiano, «Chi va piano, va sano e va lontano» (Quien va despacio va sano y llega lejos)

Paola sobre el futuro de a marca

Algún consejo que dejar a nuestros lectores

A: Trabajar con un amigo. Para nosotras estar las dos en el proyecto es clave, juntas nos cubrimos y así los malos momentos lo son menos y los buenos mucho más. También, buscar asesoramiento. Nos está aconsejando mucha gente, como la gente de Acción contra el hambre que nos ayudan en lo del concurso y con Cris de Ulule (plataforma de crowfunding). Esto te ayuda mucho a comentar las dudas que uno tiene, y poder discutirlo con alguien te tranquiliza mucho.


Artículo escrito por Ismail Benyakhlef y Carlos Callejo Meruelo

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