El poder de la sugestión: Labyrinth Table

Labyrinth Table por Benjamin Nordsmark

En diseño, muchas veces juega un gran papel el poder de evocar sensaciones en las personas que se deciden a comprar un producto. Los artistas y diseñadores juegan con la capacidad de crear emociones o traer recuerdos de la infancia o la juventud a la memoria. O ¿es que nunca te has preguntado por qué el vino tiene mejor sabor cuando se sirve en elegantes copas?, o ¿por qué un coche impecable parece que se conduce con más facilidad?.
Este es el objetivo de Benjamin Nordsmark con su nuevo diseño: Labyrinth Table, el cual ha sido galardonado con el A´Design Award & Competition. Esta fue creada para mostrar como un objeto de uso cotidiano como una mesa puede proporcionar una dimensión extra. Es decir, la mesa mediante un laberinto consistente en varias paredes debajo de una hoja de cristal que alberga dentro a seis figuras características con capacidad de movimiento pretende crear un pequeño universo dentro de ella.
La evocación de la infancia se consigue mediante soldaditos de plomo.

“A la mayoría de la gente posiblemente le recuerde a su infancia cuando solían jugar con figuras de miniatura en unos pequeños universos similares al mundo real. Y son esos sentimientos nostálgicos los que la mesa pretende generar en la mente de las personas y fomentarles a explorar e investigar dentro de los laberintos”. Dice su autor

He aquí el punto de partida del denominado Diseño Emocional: no nos limitamos a usar un producto, sino que establecemos una relación emocional con él.
El diseño emocional demuestra que siempre que nos encontramos con un objeto nuestra reacción viene determinada no sólo por lo bien que pueda funcionar, sino por el aspecto que tiene. Es decir, si nos parece atractivo e incluso suscita nostalgia en nosotros, la reacción de nuestro cerebro frente al diseño queda definida y distinta a si tuviésemos otra percepción. Cuando un producto es, en términos estéticos, agradable y, además, halaga las ideas que tenemos nosotros mismos y la sociedad, lo que experimentamos es positivo.

Pero el modo en que los consumidores experimentamos los productos es, no obstante, sólo parte de la historia. La emoción también desempeña un papel de suma importancia en el trabajo que realiza el diseñador. Los diseñadores, tanto si se dedican a crear robots como espacios de trabajo, exprimidores o coches Jaguar oscilan entre sentimientos positivos y negativos y sus obras muestran las huellas que dejan grabadas estas emociones distinguiendo a un producto del resto. Determinando cuál producto perdurará en nuestra memoria y cuál no.
Y, es que, este tipo de diseño está incluido implícitamente en todos los diseños de la forma ya mencionada. Pero, en otros casos como el nuestro, es el propio autor el que busca crear un sentimiento y evocar ciertos recuerdos en sus potenciales compradores. De esta manera, una simple mesa deja de serlo. Un objeto industrial adquiere un valor mucho más profundo para su dueño. Un objeto industrial es capaz de adquirir un vínculo especial.
Imágenes vía Benjamin Nordstand

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