¿Imagen corporativa o pieza de museo?

A veces cuesta ver la diferencia entre arte plástico y diseño gráfico, y entre la función de un artista y un diseñador, porque la línea que los separa es muy fina.

La diferencia fundamental es que el artista crea “arte” sin tener ningún propósito más allá que su propio placer, como dice James Whistler “El arte sucede”. Mientras que un diseñador comienza a trabajar cuando surge una necesidad humana, es decir el diseñador tiene un propósito funcional que el artista no tiene.

 Diseño vs Arte

Sin embargo, ¿puede un artista hablar el “lenguaje del diseño”? A lo largo de la historia se han dado muchos casos de famosos y renombrados artistas que colaboraron o simplemente inspiraron el diseño de logotipos de marcas.

Uno de estos casos es el de Chupa Chups, una famosa y conocida marca española cuya historia comienza en 1959 de la mano del catalán Enric Bernat, a quien se le ocurrió la brillante idea de ponerle un palito a un caramelo y comercializarlo con resultados muy exitosos.

 Dalí y el logotipo chupa chups (OPCION 2)

Desde entonces el logo de Chupa chups fue evolucionando, y fue en 1969 cuando la empresa decidió pedir ayuda a Salvador Dalí con el rediseño de su logotipo. Se dice que por una tarifa millonaria le pidieron al artista que les hiciera un buen logotipo para así alcanzar sus objetivos comerciales, y que este tardó apenas una hora en realizar el diseño. Dalí consiguió el objetivo del rediseño con los significativos cambios que incluyó (de color, forma y posición) para dotar a la marca de identidad y proporcionar al producto personalidad y distinción.

Cambio logotipo Dalí

Otro importante pintor que también tuvo contacto con el mundo del diseño de logotipos fue Joan Miró.

En primer lugar con el caso La Caixa, cuya identidad corporativa comenzó con diferentes anagramas para distintos usos, hasta que al final de los años 70 se vio que estos símbolos creaban confusión de identidad e imagen. Fue entonces cuando la empresa decidió crear una identidad corporativa propia, que además transmitiese sus valores.

Con la necesidad de buscar una imagen diferente se inspiraron en el universo pictórico de Joan Miró,  y finalmente se encargó al propio artista una creación suya para utilizarla como representación visual de la entidad. Miró aceptó el encargo y diseñó la famosa estrella.

.Miró y la estrella de la CaixaA principio de los años 80, el innovador logotipo se fue instalando poco a poco en las oficinas y consiguió un éxito indiscutible, rompiendo con los patrones predominantes de las entidades bancarias de la época.

Pero no es el único logo que Miró diseñó. Hacia finales de los 70 y principios de los años 80 España vivía una situación política delicada, y esto se reflejaba en el turismo y la industria, que aún no estaba consolidada. Fue entonces cuando se decidió constituir una oficina técnica de turismo, y crear una identidad única para el país, que promocionase a España como “un destino que ofrecía variedad, pero siempre con el concepto de sol como principal atractivo. Diversidad bajo el Sol.”

Se encargó la tarea al pintor catalán, que aceptó y diseñó la imagen del turismo español de forma totalmente desinteresada. El resultado, un sencillo dibujo, de trazos rápidos en tres colores, se ha convertido en una de las obras más reconocidas del artista.

 Miró y su sol de EspañaHoy en día, ningún país ha conseguido mayor identificación entre una imagen y un destino, ni ha mantenido durante tantos años el mismo símbolo, que sigue siendo el único logotipo oficial con el que se promociona nuestro país.

Y finalmente, otro ejemplo igual de claro es el del directivo de la empersa DreamWorks Records, Steven Spielberg, que encargó en 1996 a Roy Lichtenstein el logotipo para su nuevo sello discográfico.

Roy Lichtenstein fue un pintor estadounidense de arte pop, artista gráfico y escultor (conocido sobre todo por sus interpretaciones a gran escala del arte del cómic). Diseñó un logotipo para DreamWorks llamativo y atractivo, en la línea de su peculiar estilo.

                     6. Logo DreamWorks

 Estos son solo algunos de los ejemplos más famosos que se conocen pero existen muchos más, lo que nos lleva a reflexionar acerca de la influencia y la importancia del arte en diseño. Los diseñadores hablan un idioma distinto a los artistas, pero a veces sus lenguajes pueden intercambiarse y dar lugar a inesperados y satisfactorios resultados como consecuencia de la colaboración entre ambos.

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